Hongos

Trichodermas


La aplicación de Trichoderma spp., al suelo tiene varias ventajas, pero hay que tener en cuenta que un solo método de control no basta para erradicar una enfermedad de forma eficaz y duradera. Es necesario integrar varias prácticas, para obtener cultivos sanos y económicamente rentables. Entre los principales beneficios de Trichoderma spp. se encuentran los siguientes:

La aplicación de Trichoderma estimula el crecimiento de los cultivos, porque posee metabolitos que promueven los procesos de desarrollo en las plantas.

Puede ser aplicado en compostaje o materia orgánica en descomposición, para acelerar el proceso de maduración de estos materiales, los cuales a su vez contendrán el hongo cumpliendo también función de biofungicida.

Favorece la proliferación de organismos benéficos en el suelo, como otros hongos antagónicos.

Preserva el ambiente al disminuir el uso de funguicidas.

Ataca patógenos de la raíz (Pythium, Fusarium, Rhizoctonia) y del follaje (Botritis y Mildu) antes que puedan ser los detectados; y evita el ataque de (Phytophtora).

La aplicación de Trichoderma previene enfermedades dando protección a la raíz y al follaje de las plantas.

Promueve el crecimiento de pelos absorbentes y raíces alimenticias, mejorando la nutrición y la absorción de agua.

Posee un amplio rango de acción.

Se propaga en el suelo, aumentando su población y ejerciendo control duradero en el tiempo, sobre hongos fitopatógenos.

Con el uso de microorganismos en los cultivos, las plagas no generar resistencia como sucede cuando utiliza agroquímicos.

La aplicación de Trichoderma ayuda a descomponer la materia orgánica, haciendo que los nutrientes se conviertan en formas disponibles para la planta, por lo tanto tiene un efecto indirecto en la nutrición del cultivo.


Micorrizas

Micorriza: Carretera del suelo para la transferencia de nutrientes y la comunicación química

Las relaciones micorrízicas implican ∼50.000 taxones de hongos del suelo y ∼340.000 plantas terrestres (70-90% de todas las especies).

Según el registro fósil y las estimaciones moleculares, la historia evolutiva de los hongos AM se originó hace 460 millones de años.

Se han descrito cuatro tipos principales de micorrizas en función de sus estructuras y funciones:

1) Micorriza arbuscular (AM) - 240 especies de Glomeromycota, que constituyen menos del 0.5 % de la abundancia relativa de comunidades fúngicas que se encuentran en el suelo

2) Ectomycorrhiza (ECM) - específica para arbustos y árboles perennes leñosos (alrededor del 2 % de todas las plantas terrestres),

3) Micorriza ericoide (ERM) - colonizar solo las plantas de las familias Ericaceae

4) Micorriza de orquídea (ORM) - colonizar solo las plantas de las familias Orchidaceae

Un solo hongo puede interconectar diferentes plantas bajo tierra para formar redes micorrícicas comunes (CMN).

Los CMN pueden actuar como carreteras para la transferencia de nutrientes y señales químicas entre plantas.

Las bacterias del suelo y otras especies de hongos habitan en los nichos, siendo atraídas y alimentadas por exudados de plantas e hifas.

Los microbiomas específicos de micorrizarosfera e hifosfero facilitan la liberación de nutrientes (p. ej. N y P) de la materia orgánica del suelo.